MARKETING EMOCIONAL PARA EMPRESAS


En el mundo del marketing, existen muchas maneras de llegar al cliente, muchas vías para conseguir que una acción sea exitosa. Pero hay una muy concreta para llegar al lugar que las empresas más desean del consumidor y no, no es su cartera, sino su corazón. La empatía es uno de los sentimientos más poderosos a la hora de comprar o establecer fidelidad con una marca, y es un valor en alza en cuestiones de mercado. A la hora de adquirir el servicio o producto de una empresa, muchas veces nos fijamos en que guarde los mismos valores que defendemos, en que la persona que lo anuncie nos dé confianza, en que sea respetuoso con el medio ambiente, o que tenga un compromiso social. Existen decenas de razones por las que el consumidor accede a gastar el dinero de una manera o de otra en una empresa.

Y muchas de estos argumentos tienen que ver más con los sentimientos, con la fidelidad y con la confianza, que con el precio o la duración. A este aspecto en asuntos de mercado se le denomina marketing o branding emocional. Consiste en promover emociones y sentimientos en los potenciales clientes con el fin de que se sientan identificados con el producto que vende la marca para así querer adquirirlo. Este vínculo afectivo que se establece entre el cliente y la entidad es el vehículo ideal para dar forma a la compra. Muchas veces, como clientes no queremos un simple producto, sino vivir una experiencia, ‘comprar’ una sensación. El branding emocional trata de llegar a este concepto, estableciendo en sus servicios cualidades humanas, es decir, dejando de ser un simple artículo o servicio que se vende, para pasar a ser una experiencia con sentimientos.

Una vez que se ha conseguido movilizar los valores e incluso preocupaciones de los consumidores, llega el momento de hacer uso de ellos creando nuevas emociones. Contenidos que se adapten a los clientes, inspiraciones, anhelos o deseos… cada empresa debe estudiar el comportamiento de su potencial cliente para saber qué es lo que verdaderamente quiere y así conquistar su terreno… desde el corazón.



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