EL PODER DE LA NEWSLETTER


Si trabajas en el ámbito del marketing y la comunicación, te serán muy familiares esa especie de notas de prensa, o incluso ‘cartas’ que muchas empresas lanzan cada cierto tiempo a través del correo electrónico hablando de alguna de sus novedades. A esta estrategia se le denomina envío de newsletters, y tienen más poder de lo que realmente pensamos en una primera instancia.

Una newsletter es, a fin de cuentas, un texto que puede ir o no acompañado de fotografías, que hace las veces de boletín informativo para comunicar informaciones o novedades de la empresa en cuestión con una cierta periodicidad, a juicio de la propia entidad. Muchas empresas optan por enviar newsletters a sus bases de datos cada mes, otras consideran que es más conveniente hacerlo de forma bimensual, y muchas compañías optan por hacer estos envíos masivos un par de veces al año, cada seis meses.

¿Para qué sirve realmente esta información que se manda por email? Se trata de una estrategia muy mecánica que puede ayudar a dar a conocer la labor principal de la entidad a nuevos clientes, refrescar su existencia para aquellos que ya hayan recibido otras newsletters con anterioridad, y para informar sobre novedades, nuevos precios o caminos que se están explorando en ese momento. La promoción y el feedback con el usuario al que se manda la información están aseguradas, y de paso se puede conocer el alcance real de esta comunicación.

Por otra parte, si no estás seguro de que tus clientes puedan (o sepan) encontrar los contenidos de venta en tu sitio web, la newsletter puede darte una vuelta de hoja y conducir directamente a la página, multiplicando el tráfico digital. Aumentar y cuidar las bases de datos es una labor muy importante que no debe perderse a pesar de que en el mundo globalizado 2.0 las redes sociales tengan tanta presencia de comunicación rápida.

¿Cada cuánto hay que enviar newsletters? El número de los contenidos depende directamente de las novedades que pueda ofrecer cada empresa. Es más recomendable enviar una información muy cuidada dos o tres veces al año, que hacerlo cada mes sin apenas novedades o cambios. Aunque las newsletters son un formato tradicional, deben adaptarse a los tiempos donde la información debe ser cada vez más llamativa y atractiva; por lo que hay que invertir en un formato vistoso y útil al mismo tiempo.

Foto: Pinterest 



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